Carta de la UITA al presidente Juan Manuel Santos

Carta de la UITA al presidente Juan Manuel Santos

Señor presidente de la República de Colombia
Juan Manuel Santos
Palacio de Nariño

De mi mayor consideración,

El 1 de julio nuestro compañero Alberto Román Acosta González, presidente de la seccional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Agroindustria (Sintrainagro) de Guacarí, en la zona azucarera del Valle del Cauca, fue asesinado a balazos.

Alberto estaba mirando un partido de fútbol en el que jugaba su hijo cuando dos sicarios que se movilizaban en motocicleta le dispararon, reiterando un hecho que se ha hecho habitual en su país: el asesinato de dirigentes sociales y sindicales.

Según la Defensoría del Pueblo 156 líderes sociales y defensores de derechos humanos han sido asesinados entre el 1 de enero de 2016 y el 1 de marzo pasado.

Sintrainagro ha padecido de lleno esa violencia. Más de 750 afiliados a ese sindicato fueron asesinados en las últimas décadas.

Dos integrantes de su Junta Directiva Nacional, Guillermo Rivera y Medardo Cuesta, fueron baleados en el Valle del Cauca el 24 de febrero de 2015, y el 8 de marzo pasado explotó una granada en la sede de la seccional en Ciénaga.

Rivera se encontraba sin escolta. La Unidad Nacional de Protección, ya entonces, en 2015, cuando todavía la guerra arreciaba en su país, se la había negado aduciendo falta de recursos.

Medardo Cuesta, por su parte, le autorizaron apenas un escolta para viajar a una zona de alto riesgo como es el Valle del Cauca.

Y la impunidad de estos hechos sigue siendo total. Se hacen simulacros de investigaciones y por supuesto los culpables siguen libres.

Pese a todo esto, señor presidente, su gobierno se encapricha en quitar a los compañeros de Sintrainagrolos guardias de seguridad y vehículos que les han asignado por el deber elemental que tiene el Estado de salvaguardar la vida de sus ciudadanos, sobre todo de aquellos que luchan en favor de derechos consagrados por la propia Constitución colombiana.

Alberto Román era un dirigente sindical que no bajaba los brazos, que no cejó en su defensa de la producción nacional, amenazada hoy por las políticas de “apertura” que su gobierno impulsa, señor Santos.

“Desde los campos donde se corta la caña para procesar y así producir el azúcar con el que endulzamos el café, hoy estamos preocupados por la rebaja de los aranceles y las multas impuestas a los ingenios por la Superintendencia de Industria y Comercio”, escribió hace un tiempo.

“Nuestra seccional está atenta para hacer lo que sea necesario en la defensa de nuestro trabajo y nuestras familias. Invitamos a los compañeros de los demás sindicatos a que hagan parte de la familia Sintrainagro y a luchar juntos por nuestros trabajos y derechos”, agregaba.

Tal vez por su obstinada fe y lucha por una Nación digna, lo mataron, como a tantos otros.

Desde la Rel-UITA, con sus 87 organizaciones en 18 países, exigimos el mantenimiento de los servicios de seguridad que son imprescindibles para la protección de los compañeros y compañeras de nuestra organización afiliada y hermana.

Atentamente,

Gerardo Iglesias Aguirre
Secretario Regional

Montevideo, 5 de julio de 2017